Invertir en Amazon en 2026: cómo hacerlo y por qué yo no compro la acción suelta

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Cuando buscas «invertir en Amazon», Google te llena la pantalla de guías para abrir cuenta en un bróker. Todas te explican lo mismo: dale al botón de comprar y listo.

Y tienen razón. Comprar acciones de Amazon es facilísimo. De hecho, te lo voy a explicar en dos minutos.

Pero si te dijera que yo nunca quise dar el pelotazo con una acción suelta, te estaría mintiendo. Cuando empecé a invertir, eso era justo lo que buscaba: encontrar la empresa que lo petaría y forrarme.

Hoy ya no compro acciones sueltas. Ni de Amazon ni de ninguna otra.

¿Por qué? Por una sola palabra que casi nadie te cuenta cuando buscas esto: sesgo de supervivencia.

Así que en este artículo vas a tener las dos cosas. Primero, cómo se compra Amazon desde España, paso a paso. Y después, por qué yo prefiero hacerlo de otra forma. Tú decides al final.

Cómo invertir en Amazon desde España (lo práctico, en 2 minutos)

Vamos al grano. Para comprar acciones de Amazon necesitas un bróker que te dé acceso a la bolsa de Estados Unidos. Amazon cotiza en el Nasdaq y su símbolo es AMZN.

El proceso es siempre el mismo:

  1. Abres cuenta en un bróker (eToro, DEGIRO, Trade Republic, Interactive Brokers… hay muchos).
  2. Metes dinero.
  3. Buscas «AMZN», pones cuánto quieres invertir y le das a comprar.

Ya está. Eres dueño de un trocito de Amazon.

¿Y cuánto cuesta una acción? Varios cientos de dólares. Pero eso ya no es una barrera. Casi todos los brókers permiten acciones fraccionadas, así que puedes invertir desde lo que quieras, aunque no te llegue para una acción entera. Si quieres ver a cuánto cotiza ahora mismo, lo tienes en directo aquí.

Eso sí, un consejo importante. Elige un bróker serio y regulado, supervisado por la CNMV o por un regulador europeo de los de verdad. Y asegúrate de que compras la acción real, no un CFD ni un «producto» raro que solo imita su precio. Si una plataforma te promete duplicar tu dinero, o te llama por teléfono para que inviertas ya, huye sin mirar atrás. Eso no es invertir en Amazon. Es otra cosa, y suele acabar mal.

Así de fácil. En teoría.

Lo que pagas a Hacienda cuando vendes

Esto se les olvida a muchos. Si compras Amazon y algún día vendes con ganancia, esa ganancia tributa en España. Va a la base del ahorro, y ahí Hacienda se lleva su parte por tramos:

  • Hasta 6.000€: 19%
  • De 6.000€ a 50.000€: 21%
  • De 50.000€ a 200.000€: 23%
  • De 200.000€ a 300.000€: 27%
  • Más de 300.000€: 30%

Mientras no vendas, no pagas nada. El impuesto solo aparece cuando haces caja.

Hasta aquí, la parte fácil. Ahora viene la parte que de verdad importa.

Entonces, ¿por qué yo no compro acciones de Amazon?

Que quede claro una cosa: no es porque Amazon sea una mala empresa. Al contrario. Es una de las mejores empresas que ha dado este siglo. Ha cambiado cómo compramos, cómo leemos y hasta cómo funciona media internet del mundo (con Amazon Web Services, una línea de negocio que casi nadie conoce).

El problema no es Amazon. El problema es apostar todo a una sola carta.

Cuando compras una acción suelta, estás haciendo una apuesta concreta: que esa empresa, entre miles, lo va a hacer mejor que las demás. Y aquí es donde la mayoría de la gente se equivoca sin darse cuenta.

Porque miramos a Amazon hoy y pensamos: «qué fácil, si hubiera comprado hace veinte años…». Pero ese pensamiento esconde una trampa enorme.

El sesgo de supervivencia: la trampa en la que caemos todos

El sesgo de supervivencia es muy fácil de entender con un ejemplo.

Imagina que solo ves a los que ganaron. Los que llegaron. Amazon, Apple, Nvidia. Sus gráficos preciosos subiendo hasta el cielo. Y piensas: «invertir en acciones es la bomba».

Pero no estás viendo el cementerio. No ves las miles de empresas que también parecían el futuro y desaparecieron. Esas no salen en los rankings. Esas no tienen gráfico que enseñar.Desaparecieron.

Y no hablo solo de empresas raras que nadie recuerda. Piensa en Nokia. En Kodak. En BlackBerry. Reyes absolutos de su sector, empresas que parecían imbatibles… hasta que dejaron de serlo. Si hace quince años hubieras apostado tus ahorros a la ganadora «obvia» del momento, sinceramente no creo que hubieras acertado.

Y no son cuatro. Son la mayoría.

Hay un estudio del profesor Hendrik Bessembinder que da miedo. Analizó casi un siglo de bolsa estadounidense. ¿El resultado? Solo el 43% de las acciones superó a una simple letra del Tesoro, eso es, a la inversión más aburrida y segura que existe. El resto, más de la mitad, lo hizo peor que no arriesgar nada.

¿Y sabes qué es lo más fuerte? Que el mejor 4% de las empresas explica toda la ganancia de la bolsa en ese siglo. El otro 96% no aportó nada en conjunto.

Léelo otra vez. De cada cien empresas, cuatro generaron toda la riqueza. Las otras noventa y seis, juntas, empataron con una letra del Tesoro.

Casi un siglo de bolsa, en tres cifras

Acciones de EE. UU. entre 1926 y 2015 · estudio de H. Bessembinder

43%
de las acciones superó a una simple letra del Tesoro. El resto, peor que no arriesgar.
4%
de las empresas explica toda la ganancia de la bolsa en ese siglo.
96%
restante, en conjunto, solo empató con algo sin riesgo.

Para que lo veas claro: al comprar una acción suelta, apuestas a acertar ese 4%. Puede pasar. Pero lo probable es lo contrario.

Entonces, cuando compras una acción suelta, lo que estás diciendo de verdad es: «yo voy a acertar y elegir una de ese 4%». Puede que sí. Pero estadísticamente, lo más probable es que no.

Y no hace falta irse a Estados Unidos para verlo. Lo tenemos en casa.

¿Te acuerdas de Terra? Fue la gran estrella de internet en España. Salió a bolsa en 1999 y el primer día se disparó más de un 200%. Llegó a valer casi 140€ por acción y unos 38.000 millones de euros. Todo el mundo quería Terra.

Era el futuro.

¿Y qué pasó? Que la burbuja estalló. Telefónica acabó comprándola por unos pocos euros la acción y en 2005 desapareció de la bolsa. Por el camino se esfumaron unos 47.000 millones de euros.

Quien metió sus ahorros en «el Amazon español» lo perdió casi todo. Y en su momento parecía la apuesta más segura del mundo.

Y aunque hubieras acertado con Amazon… (la caída del 94%)

Vale. Pongamos que eres un genio. Que en el año 2000 viste claro que Amazon sería un gigante y compraste.

¿Sabes lo que habría pasado con tu dinero? Que habría caído un 94%.

No es una errata. Cuando estalló la burbuja puntocom, la acción de Amazon pasó de unos 107 dólares a unos 6 dólares. Tu inversión, casi a cero. Y no se recuperó en un mes ni en un año: tardó unos diez años en volver a su máximo anterior.

Diez años viendo tu dinero por los suelos. Aunque hubieras acertado con la empresa correcta.

Ahora pregúntate algo y sé honesto de verdad. ¿Habrías aguantado? ¿Habrías mantenido la acción una década entera, en rojo, mientras todos a tu alrededor decían que Amazon estaba acabada?

Casi nadie aguanta eso. La mayoría vende en lo peor de la caída, asustada, y se pierde la recuperación.

Por eso acertar con la empresa no basta. Tienes que acertar con la empresa y tener el estómago para no vender cuando todo se hunde. Son dos aciertos seguidos, no uno.

Lo que hace el índice por ti (la alternativa que yo sí uso)

¿Y entonces qué hago yo? Pues no compro la aguja. Compro el pajar entero.

Cuando inviertes en un fondo indexado global, no apuestas por una empresa. Compras un trocito de cientos o miles de empresas a la vez, de todo el mundo. Y aquí viene lo bueno.

Amazon ya está dentro.

Yo uso un índice global, que reúne empresas de todo el mundo, parecido a lo que cubre el MSCI World. Y no tengo que adivinar si Amazon lo hará bien. La llevo dentro, junto a cientos de empresas más. Si Amazon crece, yo gano igual. Pero si se hunde, no me arrastra, porque es solo una empresa entre muchísimas.

Tengo el lado bueno de Amazon sin jugármelo todo a esa carta. Y lo mismo con la siguiente Amazon, esa que todavía no sabemos cuál es. Cuando aparezca, ya la tendré dentro sin haber tenido que adivinar nada.

Comprar Amazon suelto vs. llevarla dentro de un índice

❌ Comprar la acción suelta
Apuestas todo a una sola empresa.
Tienes que adivinar al ganador entre miles.
Si esa empresa cae, tú caes con ella.
Necesitas estómago para aguantar caídas del 90%.
LO QUE YO HAGO
✅ Indexarte (Amazon incluida)
Compras cientos de empresas a la vez.
Amazon ya está dentro: si crece, ganas igual.
Si una cae, las demás compensan.
No tienes que adivinar nada.

Eso es lo que hace un índice por ti: te quita el problema de tener que acertar. No necesitas encontrar ese 4% de empresas ganadoras. Las tienes todas. Y dejas que el conjunto haga su trabajo.

Yo lo hago todo con Indexa Capital. Aporto cada mes a una cartera de fondos indexados globales y me olvido. Soy cliente desde 2016, así que llevo ya diez años haciéndolo. Y por dentro de esas carteras está Amazon, claro. Y Apple. Y miles más.

Si quieres profundizar en este debate, te lo cuento con más detalle en mi artículo sobre acciones o fondos indexados, cuál es mejor.

¿Y entonces, qué hago yo?

Mi sistema es simple: aportar cada mes a Indexa y no mirar la cartera.

No busco la empresa que lo petará. No intento adivinar si Amazon está cara o barata. No persigo el ranking del año. Me limito a comprar el mercado entero, con comisiones bajas, y a esperar.

Llevo diez años haciéndolo y me funciona.

¿Es aburrido? Muchísimo. Pero invertir bien es aburrido. El espectáculo de buscar la próxima Amazon es divertido, sí, pero estadísticamente te hace perder dinero. Lo cuento también en por qué casi nadie bate al mercado.

Si te pica la curiosidad por los fondos que de verdad importan a largo plazo, échale un ojo a los mejores fondos de renta variable. Ahí está el grueso de lo que mueve una cartera.

¿Y si aun así quieres comprar Amazon? Hazlo con cabeza

Igual has leído todo esto y sigues con ganas de tener tus acciones de Amazon. Lo entiendo. A mí también me hacía ilusión en su día.

Si es tu caso, solo te pido una cosa: hazlo con cabeza.

No metas ahí el grueso de tus ahorros. Usa una parte pequeña, esa que podrías perder entera sin que te cambie la vida. Trátalo como un capricho, no como tu plan de inversión.

Tu plan de verdad, la base que va a pagar tu futuro, que sea aburrido y diversificado. Y luego, si te apetece jugar con un 5% a la empresa que te gusta, juega. Pero sabiendo que es eso: un «juego».

La diferencia entre invertir y apostar no está en lo que compras. Está en cuánto te juegas y por qué.

🏁 Conclusión: ¿merece la pena invertir solo en Amazon?

Comprar acciones de Amazon es legítimo y es fácil. Si te hace ilusión tener un trocito de la empresa, adelante, ya sabes cómo.

Pero si lo que quieres es hacer crecer tus ahorros a largo plazo, jugártelo todo a una sola empresa, por buena que sea, es un riesgo que no compensa. El sesgo de supervivencia nos engaña a todos: vemos a los ganadores y olvidamos el cementerio.

Yo prefiero no tener que acertar. Compro el mercado entero, Amazon incluida, y dejo que el tiempo y el interés compuesto hagan el resto.

¿Qué te parece? ¿Te ves comprando la acción suelta o prefieres llevarla dentro de un índice, sin tener que adivinar nada?

En mi caso lo tengo claro desde hace años. Y mira, sigo durmiendo tranquilo aunque Amazon suba o baje. Esa tranquilidad, para mí, vale más que cualquier pelotazo. Y encima es más rentable que lo que hace el 99,9% de las personas que no invierten en indexados.

Un abrazo y gracias por leer, Carlos

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Regulación: Invierte Hoy S.L. es agente de Indexa Capital AV para informar acerca de sus servicios y está inscrita en la CNMV.  Puedes ver más sobre mi aviso legal aquí.

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Carlos Galán

Empecé a invertir con 15 años y me arrepiento de no haber empezado antes.
Después de arruinarme, empecé a invertir de forma simple e inteligente y escribí Independízate de Papá Estado.
Puedes leer mi historia aquí.

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