Lee esto antes de invertir en Criptomonedas (mi opinión)

Criptomonedas, criptodivisas, NFT, token, Bitcoin, Ethereum, minar, blockchain, exchange, coinbase, binance, kraken…

Son palabras que hace muy poco no existían y cada vez nos suenan más familiares.

Sobre todo las criptomonedas y Bitcoin se han popularizado por su gran rentabilidad en los últimos años. Algunos se han hecho millonarios con el boom de las criptodivisas. El bitcoin ha pasado de valer menos de un euro en 2011 a más de 50 mil en 2021. Y desde principios de 2017 cuando estaba a unos mil dólares, la revalorización también es impresionante: multiplicando su precio por 50 en solo 5 años.

Muchos me preguntáis cuál es mi opinión sobre las criptomonedas. ¿Hay que tener una parte del dinero invertido en criptomonedas? ¿Es una oportunidad? ¿O es una burbuja?

En este artículo te doy mi punto de vista (inexperto) por si te sirve.


Qué son las criptomonedas y cómo funcionan

Las criptomonedas son dinero digital. Son divisas que solo existen virtualmente y no físicamente en forma de billetes o monedas. Realmente tanto Bitcoin como las demás criptomonedas son una genialidad que aúna conceptos criptográficos, informáticos, bancarios, de teoría de juegos y de política monetaria.

Las cryptos (como se las conoce en el mundillo) se basan en la tecnología Blockchain (cadena de bloques), una especie de libro de contabilidad en donde se anotan todas las operaciones.

Es importante decir que las criptodivisas tienen 3 características:

  1. Son descentralizadas.
    La mayoría no dependen de un banco central que regula su oferta (unas pocas sí).
    Tampoco hay una «autoridad central» que se encargue de resolver conflictos, problemas o estafas.
    La propia red blockchain (a la que están conectados miles de ordenadores, llamados nodos, en todo el mundo) es la que se encarga de «validar» cada movimiento en la red.
  2. Son Anónimas. Bueno, en realidad son pseudoanónimas.
    A pesar que el registro en la blockchain es público (precisamente para poder tener seguridad y que el conjunto lo «apruebe»), las operaciones son anónimas porque no figura en ningún lugar tu nombre, sino un pseudónimo o número. Esto me recuerda al secreto bancario suizo y las cuentas al portador (sin nombre).
  3. No son hackeables
    En principio las criptodivisas no se pueden hackear, aunque más adelante te hablo de las estafas relacionadas.
Imagen de Freepik

👍 Ventajas de las criptomonedas

Las ventajas que tienen las criptomonedas vs las divisas fiat tradicionales son:

  • No dependen de un banco central
  • Dan anonimato y privacidad
  • Tienen su número limitado (aunque no todas)
  • No son embargables por gobiernos (por ahora)

👎 Desventajas de las criptomonedas

  • Su futuro es incierto
  • Los gobiernos cada vez las vigilan más y podrían prohibirlas
  • Son muy volátiles
  • No es fácil acertar con la criptomoneda ganadora
  • Hay poca regulación, desconocimiento y, por tanto, estafas

Riesgos de invertir en criptomonedas

  • Riesgo de mercado: o simplemente riesgo de perder dinero. Como todo activo su precio fluctúa (igual que las acciones) y por tanto corres el riesgo de perder dinero.
  • Riesgo de robo: a diferencia de las acciones, los fondos o los inmuebles, donde es (prácticamente) imposible el robo; en las criptomonedas este riesgo existe. Si tienes tu criptodivisas en un «exchange» de Internet (como Binance, Coinbase o Kraken), tu billetera (wallet) es «caliente». Está conectada a internet y esto lo hace vulnerable frente a los hackers, que podrían robar tu dinero. La alternativa es tener un wallet «frío»: una especie de USB no conectado a internet donde guardas tus criptoactivos.
    Nota: cada vez los exchanges (sobre todo los grandes) son más seguros.
  • Riesgo regulatorio: ¿qué pasaría si los gobiernos y bancos centrales ven peligrar su hegemonía y prohiben las criptomonedas? Seguramente perderían mucho valor.
  • Riesgo fiscal: en muchos países no está todavía claro cómo deben tributar las criptomonedas y esto lo convierte en un riesgo más.
  • Riesgo de contrapartida: parece ser (que me confirmen los expertos) que Tether, la criptomoneda más usada del mundo para dar liquidez a bitcoin, está en duda por las pocas reservas que tiene vs las que debería tener (ver este artículo, o este).

Por qué las criptomonedas pueden ser el futuro

Desde que vivimos en sociedad hemos necesitado un medio para intercambiar bienes y valor. La sal, el ganado y más recientemente el oro (y las monedas y billetes) han servido como unidad de cambio.

El problema que tienen las divisas actuales (dólar, euro, libra, yen…) es que están en manos de los bancos centrales (indirectamente, de los gobiernos) y no están ligadas al oro (desde 1971: Bretton Woods y la rotura del patrón oro).
Al no haber una oferta de dinero fija, sino que puede ampliarse, los gobiernos imprimen dinero para financiar gastos. Parece magia, pero no todo es positivo: dado que hay más euros en circulación, nuestros euros son menos valiosos: pueden comprar menos cosas.

En realidad se está produciendo una expropiación de una manera silenciosa. No te quito el dinero, pero imprimo más billetes iguales y eso hace que los tuyos, en relativo (y en economía lo que importa es lo relativo), valgan menos.

Este es el caldo de cultivo que hace que Bitcoin (y las criptomonedas en general), como concepto, se haya viralizado hasta el punto de que está desafiando el status quo de la impresión de dinero mundial.

Tener una nueva divisa (Bitcoin u otra) independiente, no manipulable y no embargable es lo que buscan algunos de los inversores en crypto y Bitcoin. Aunque la mayoría lo que busca simplemente es aprovechar el tirón y ganar dinero rápido, sin entender mucho más de la tecnología y de los retos que tendrá que superar Bitcoin (u otra) para imponerse como nueva divisa frente a las grandes (Euro, dólar, libra, yen…).

Sin duda puede ser el futuro, aunque ya veremos…


Blockchain, descentralización, DeFi vs criptomonedas

Creo que es importante que aclare algunos conceptos (por favor, si algo no es correcto, corrígeme en los comentarios):

Blockchain: es la tecnología que hace posible tanto las criptomonedas, como muchas otras utilidades como por ejemplo los smart contracts. Es la tecnología de la cadena de bloques que, en pocas palabras, elimina a los intermediarios y permite que dos partes cierren un acuerdo y transfieran algo de valor con seguridad, pero sin necesidad de confiar el uno en el otro y sin necesidad de que haya una autoridad central que haga de árbitro.

Descentralización: es principalmente la consecuencia y objetivo de usar blockchain.

DeFi (Decentralized Finance): es un escenario que podría imponerse en el que se eliminen los intermediarios financieros (bancos y otras instituciones «oficiales»), los bancos centrales e incluso en parte los gobiernos por no ser necesarios gracias a la nueva tecnología (blockchain).

Hasta aquí (blockchain, descentralización, DeFi) estoy bastante de acuerdo. Veo el potencial de todo esto y como ocurrió con internet, creo que puede cambiar la forma en que vivimos y usamos el dinero en los próximos 20 años.

Dicho esto, creo que es posible ver el potencial, pero al mismo tiempo no invertir en criptomonedas (insisto: las criptomonedas son solo una pequeña parte de lo que implica blockchain y la descentralización).


Por qué seguramente NO te harás rico con criptomonedas

Quizá este titular te sorprenda.

Me la estoy jugando.

En realidad no tengo ni idea de lo que pasará con Bitcoin, las criptomonedas, las NFTs o la tecnología blockchain.

Lo que sí sé es que la economía es cíclica y cada cierto tiempo surgen booms, burbujas y finalmente crashes o cracks (explosión de la burbuja).

Siempre parece que «Esta vez es diferente».

En la burbuja puntocom (1998-2001), la nueva tecnología que iba a cambiar el mundo era internet, ¿recuerdas?

¿Realmente cambió internet el mundo?

Una barbaridad. Más de lo que pensábamos entonces. Poco tiene que ver nuestra vida con la era pre-internet. La tecnología ha evolucionado a un ritmo bestial.

Ahora bien, ¿quien se subió a la ola de las puntocom se hizo rico?

ROTUNDAMENTE NO.

Si no, pregúntale a algún amigo que invirtiera en Terra.

Evolución de la cotización de Tera (2000-2003)

Quizá ahora parezca evidente que había que invertir en Google, Amazon, Microsoft y Apple (y Facebook cuando saliera a bolsa más tarde, en 2012).

Pero entonces no era fácil elegir entre las cientos de empresas que surgían y salían a bolsa, prometiendo ser la siguiente estrella del mercado.

Había incluso empresas que cambiaban su nombre para incluir «.com» o «.net» o cualquier sufijo que las relacionara con «la nueva economía». Automáticamente se disparaban en bolsa, independientemente de su negocio y sus ingresos. De hecho, ninguna empresa ganaba dinero. No importaba, porque ganarían mucho dinero en el futuro.

Pero incluso aunque acertaras e invirtieras en una de las buenas, como Amazon, ¿te hubieras hecho rico?

Evolución cotización de Amazon (1998 a 2002)

¡NO!. Hubieras perdido casi todo tu dinero en el crash de 2001.

Es cierto que si hubieras esperado 20 años, te hubieras hecho rico, pero te aseguro que en aquel entonces lo más probable es que hubieras vendido después de la caída… o en los siguientes 10 años en los que seguías perdiendo dinero.

Si alguien invirtió antes de 2017 en criptomonedas y bitcoin, puede que sí sea rico, pero invirtiendo ahora (2021-2022), es posible que llegues tarde a la fiesta.


¿Peligro de burbuja en las criptomonedas?

Esta es la pregunta del millón: ¿hay una burbuja en las criptomonedas?

¿O «esta vez es diferente» porque las criptos y la tecnología blockchain son el futuro y cambian las reglas del juego?

Es fascinante, porque puede que el futuro acabe respondiendo que sí a ambas preguntas. Es lo que ocurrió con internet. ¿Cambió el mundo? Ya lo creo. ¿Era una burbuja? Sin ninguna duda.

No sé si hay una burbuja en las criptomonedas. Me queda mucho por aprender sobre ellas antes de decir algo así.

Hay tres razones que a mí me hacen estar alejado de Bitcoin y las criptomonedas:

#1: Decía André Kostolany (uno de los mayores inversores de la historia) que cuando todo el mundo a su alrededor (el taxista, el recepcionista, amigos no inversores) hablaba de acciones, era momento de ir saliendo porque una burbuja estaba cerca de explotar.

Y no sé tú, pero yo tengo decenas de casos de gente a mi alrededor hablando de su última «inversión», «juego», «apuesta» en criptomonedas.

#2: Una máxima en inversión es no invertir en lo que no entiendes.

Y sí, todavía no entiendo las criptomonedas. Quizá en el futuro lo haga y cambie mi opinión. Pero a día de hoy prefiero invertir en lo que entiendo (empresas, bonos e inmuebles). Y si las criptomonedas son realmente el futuro, digo yo que las empresas en las que invierto (Apple, Google, Facebook, Nestlé, Inditex, BP, Tesla, Volkswagen, y todas las grandes empresas cotizadas del mundo) lo sabrán y se encargarán de tener su liquidez en estas reservas.

Si las criptomonedas o el bitcoin valen dinero porque son escasas, también es cierto que hay otros activos escasos: viviendas (no se puede crear más suelo en el planeta) y empresas con posicionamiento de marca y con barreras de entrada.

#3: Creo que mayoritariamente quien está comprando es un inversor poco profesional (en realidad no es ni siquiera inversor). Es alguien que nunca ha comprado una acción, ni un fondo de inversión. Se han saltado ese paso y han ido directamente a la droga dura: bitcoin y las criptomonedas, sin tener ninguna experiencia con ninguna inversión.

En una burbuja, según explica el libro ‘El patrón bitcoin’:

Ésta es la anatomía de una burbuja del mercado: el aumento de la demanda provoca una pronunciada subida de precios, lo que conduce a una mayor demanda, incrementando más aún los precios e incentivando una mayor producción y oferta, lo que de forma inevitable hace bajar los precios sancionando a todo aquel que compró cuando el precio estaba más alto de lo que era normal. Los inversores en la burbuja acaban desplumados, mientras que los productores del activo se benefician. Esta dinámica ha sido válida durante la mayor parte de la historia conocida.

Libro ‘El patrón bitcoin’

Puntualizo algo que he comentado con gente que sabe mucho más que yo de criptomonedas: hay que distinguir entre bitcoin y todas las demás.

Según algunos, el principal factor del aumento vertical del precio de Bitcoin no es la demanda, sino la oferta (propiciado por tener una oferta fija máxima y por los halving, que reducen un 50% el premio de minar bitcoins cada 4 años aproximadamente).

Todas las demás criptomonedas, de alguna forma siguen a bitcoin y cuando llega el invierno (posterior al halving: por cierto el siguien se espera en primavera de 2024), muchos proyectos desaparecen.

No sé si en bitcoin o en una moneda concreta hay una burbuja, pero veo mucho boom en torno al mundo criptomonedas.

A mí todo esto me pone alerta y digo: ¿Quién está realmente ganando? ¿El que invierte en criptomonedas o toda la industria que te lo pone en bandeja (fundadores de las criptodivisas, brokers, monederos…)?

Recuerda que durante la fiebre del oro en California, quien se hizo rico no fue quien buscó el oro, sino quien vendió la pala.


Por qué NO invierto en criptomonedas y por qué no me gustan como inversión

No invierto en criptomonedas por varias razones:

  • No las entiendo
  • No generan flujo de caja (ver *)
  • No soy capaz de valorar si estoy comprando caro o barato
  • No están respaldadas por nada, más allá de una idea
  • ¿Cómo elijo la buena entre 8.000 criptomonedas?
  • Hay bastantes estafas
  • No quiero invertir tiempo en estar al día de lo que ocurre con ellas
  • El riesgo de que los gobiernos vean su poder peligrar y las prohíban es real

Principalmente no invierto y no me gustan las criptos porque no generan flujos de caja.*

Las acciones y las empresas en general, los bonos o los inmuebles generan beneficios, cupones o rentas de alquiler. Producen dinero. Producen lo que se conoce como flujo de caja o cashflow.

Sin embargo, otros activos como el oro, las materias primas, las divisas fiat (las de siempre) y las criptodivisas, no generan nada. No generan flujo de caja*.

* En realidad me comentáis varios que sí es posible conseguir flujos de caja con criptomonedas. Actualizo el artículo.
Se pueden generar flujos de caja de dos formas:
1) Puedes meter los tokens en distintas apps de finanzas descentralizadas (defi) y que te generen dividendos.
2) O stakearlos para asegurar la red y recibir dividendos tambien.

Dicho esto, las criptomonedas como tal (igual que los dólares o el oro) no generan flujo de caja. Otra cosa es que los pongas a trabajar para que rindan, pero entonces ya no hablamos simplemente de comprar criptos.

¿Y qué problema hay? Para muchos inversores, ninguno. Están dispuestos a pagar por ello, con la expectativa de que en el futuro lo puedan vender más caro.

Sin embargo para mí es un problema enorme. No me gusta invertir sin una idea clara del valor. Quiero que mis inversiones generen flujo de caja porque esto me permite valorar si es caro o barato. Todo lo demás, para mi gusto, es hacer castillos en el aire.


Bitcoin vs el resto de criptomonedas

Hay algo que se repite en mis conversaciones sobre el tema con quienes saben mucho más: hay que diferenciar entre Bitcoin y todo lo demás.

Y realmente por ese lado estoy empezando a profundizar (te recomiendo el libro El Patrón Bitcoin).

Sobre todo lo que distingue a Bitcoin es:
1) Fue la primera criptomoneda en hacerse viral. Y en mi opinión esto da una ventaja brutal (winner takes all).
2) Es la que más gente usa y reconoce como válida para almacenar valor.
3) Sobre todo, no hay nadie que se esté forrando gracias a haber creado la moneda. Satoshi Nakamoto, esa persona o grupo, que creó Bitcoin tiene en su poder un millón de bitcoins que no ha movido ni vendido desde su origen. Es muy distinto de otros proyectos que surgen para aprovechar el tirón de las criptos y llenar los bolsillos de sus creadores (por ejemplo ICOs que reparten tokens pre-minados a sus creadores y colaboradores, etc).
4) Replicar las condiciones del nacimiento de Bitcoin es casi imposible en la actualidad, sobre todo por el punto 3.
5) Hoy en día la importancia de tener una masa crítica es vital. ¿Qué sentido tendría Facebook si poca gente lo usa? ¿Qué sentido tendría idealista si casi nadie sube allí inmuebles? ¿Qué sentido tendría American Express si pocos comercios la usan? (Por cierto este es el problema que sufres si tienes una American Express en España…)
Y por supuesto en las criptomonedas ocurre algo similar. Además de que para validar las transacciones hace falta una red de nodos validadores. Y la mayor red es la de bitcoin. Eso le da mucha ventaja.


¿Qué criptomonedas son las mejores para comprar en 2022?

No tengo ni idea. Desde mi punto de vista, ninguna.

¿Bitcoin? ¿Ethereum? ¿Cardano?

Nadie lo sabe. Hay más de 8.000 criptomonedas y cada día surgen decenas nuevas.

En mi opinión es imposible saberlo hoy. Solo en unos años, cuando la marea baje, veremos claro cuáles eran las criptomonedas ganadoras, igual que ahora vemos claramente que los ganadores de internet eran Amazon, Facebook, Google, Ebay y en parte Apple.


¿Por qué hay tantas estafas con criptomonedas? ¿Es seguro invertir en criptomonedas? ¿Qué riesgos tiene?

Como siempre que hay algo nuevo, cuya regulación no está clara (de hecho no hay) y que suena a dinero fácil y rápido, llegan las estafas.

Invertir en criptomonedas, además del riesgo de mercado (la volatilidad), tiene otros riesgos y debes conocer los momentos en que te pueden estafar o timar:

  1. Dónde guardas las criptomonedas: puedes guardarlos en un monedero caliente (conectado a internet) o frío (un monedero físico: una especie de disco duro físico). Te pueden robar las monedas. Puedes incluso perder los códigos. De hecho se estima que el 20% de los bitcoins en circulación están «extraviados»
  2. Si quieres mayor retorno por tus criptomonedas: hay algunos «custodios» de criptomonedas que, además de guardarte el dinero (hacen de banco), te dan un retorno (como el banco con los intereses).
    El problema es que algunos son en realidad esquemas ponzi que acaban donde siempre: en la ruina.
  3. Comprar una criptomoneda que supuestamente lo va a petar y finalmente resulta ser un bluff.
  4. Minado de criptomonedas: hay quien te ofrece ir un paso más allá y no invertir en la criptomoneda sino en un ordenador que resolverá los algoritmos para «minar» y producir nuevas criptomonedas con un valor.
    De nuevo, el problema es que todavía no hay mucha trayectoria de las empresas, todo es muy nuevo, todo nos suena a chino, y muchas de estas empresas son esquemas ponzi, que funcionan durante unos meses hasta que el castillo se hunde y los últimos inversores pierden todo.

Diferencias entre criptomonedas, tokens y NFTs

Además de las criptodivisas, han surgido últimamente los llamados NFTs.

NFTs son las siglas en inglés de Non-Fungible Token. Es decir, un activo no «fungible». Un activo digital que no se consume con el uso.

De la misma manera que existe un único cuadro original de, por ejemplo, La Mona Lisa de Da Vinci, tenemos ahora los tokens de NFTs: una especie de obra de arte digital única. En realidad podemos hablar de cualquier cosa: cromos, fotografías, vídeos, incluso tuits de twitter.

Si te parecía que las criptomonedas o el arte moderno tenían poco sentido, esto es elevarlo al cuadrado.

Archivos digitales como esta foto se venden por millones de dólares.

Pero aún hay más: a alguien se le ocurrió que el concepto de token (recapitulamos: un activo digital) podía llevarse al mundo de los videojuegos. De la misma manera que un cromo digital puede venderse, ¿por qué no hacer que los jugadores del FIFA (por ejemplo) tengan un valor y un mercado dentro del propio videojuego? De alguna manera se crea un mundo paralelo en el que no solo juegas, sino que realmente «vives» y, muy importante, GASTAS dinero dentro del juego.

Además, los jugadores reciben tokens como remuneración, sobre todo al principio. Es decir, ganan dinero por jugar y lo reciben en forma del token del mismo videojuego. Una especie de secta en la que los propios miembros promocionan el juego, en parte porque les interesa.

Te dejo este artículo si quieres ampliar. Y este otro con los juegos más famosos…

Ejemplos de hasta dónde está llegando esto:
– Las parcelas de tierra únicas que puedes comprar dentro del juego Decentraland: se pagan decenas de miles de dólares por ellas.
– El primer tuit de la historia se vendío por 2,9 millones de dólares.
– En el juego Axie Infinity, uno de los más famosos, los jugadores compran monstruos únicos (que son NFTs), los crían, los entrenan y luego los venden a otros jugadores. Hoy, para empezar a jugar, un monstruo te cuesta 1.500 euros.


Polémica de Bitcoin y criptomonedas

Principalmente son dos asuntos polémicos:

#1: La contaminación de las criptodivisas
Tanto para minar (producir nuevas unidades) criptomonedas, como para registrar las operaciones de compraventa, hace falta energía eléctrica. Mucha energía.

Se calcula que el bitcoin, en total, generó 31 kilotoneladas de residuos en 2020 (lo mismo que los Países Bajos). Y también consume ya más energía que todo el país de Argentina.

Cada vez más, el impacto medioambiental de las criptomonedas va a jugar un papel clave en cuál será la ganadora.

Bitcoin es la que más energía necesita, cuando su gran competidor (Ethereum) gasta solo la mitad.

Dicho esto, me dicen por los comentarios y me parece un buen punto que el sistema financiero actual (sin blockchain y sin criptomonedas) también contamina bastante y de eso no se habla. Buen punto. Lo añado para seguir investigando.

De hecho el mismo oro también aparece en el gráfico de arriba. Minarlo y refinarlo tiene su coste energético.

#2: Compras de productos ilegales

Este es otro de los grandes asuntos polémicos. Las criptomonedas, al ser anónimas y no controladas por gobiernos, se prestan a ser moneda de cambio en la compraventa de productos ilegales (armas, drogas, etc) en la dark o deep web.

Sin embargo, también es cierto que antes de las criptomonedas había compraventas ilegales… y seguirá habiendo siempre. El 99,9% de las transacciones ilegales se hacen con dinero en efectivo y las criptomonedas no son el problema.

¿Y entonces qué hago? ¿Invierto o no en criptomonedas?

Eso te corresponde decidirlo a ti.

Recuerda que la responsabilidad de manejar tu dinero es solo tuya.

Si te quedas más «tranquilo», puedes invertir una pequeña parte de tu cartera (5%) en criptomonedas. De esa manera el riesgo es bajo y si realmente siguen subiendo ganarás dinero.

Personalmente no invierto ni un euro por lo que te he explicado más arriba.

Estoy mucho más cómodo invirtiendo en fondos indexados a través de Indexa Capital (puedes ver mi cartera de inversión aquí) y en inmuebles para alquilar.

De la misma manera que no invierto en dólares, yenes u oro, tampoco acabo de ver el atractivo de invertir en criptomonedas. Prefiero invertir en empresas o inmuebles. Pienso que si las criptomonedas finalmente son el futuro, mi dinero en empresas e inmuebles comprados con monedas fiat (euros) también valdrá más en las nuevas criptomonedas ganadoras.

Los activos tradicionales, como empresas e inmuebles, deberían mantener su valor independientemente de que cambie «el patrón de dinero» (ya sea sal, oro, dólares o criptomonedas).

Para profundizar te dejo este buen vídeo sobre el papel de las criptomonedas:


¿Y tú inviertes en criptomonedas o tienes otra opinión?

Si ya tienes experiencia, opinas diferente o algo de lo que he escrito es incorrecto (recuerda que no soy experto), por favor, cuéntamelo en los comentarios 😃

Así podré ir actualizando el artículo con más conocimiento 😉


Para terminar te dejo algunos artículos interesantes para seguir investigando:
Una visión crítica del bitcoin
Cómo invertir en bitcoins (correctamente)
Curso de Balio: criptomonedas y bitcoin
– Libro ‘El patrón bitcoin’
– (Si tienes alguno más, dímelo en los comentarios y lo incluiré)

ACTUALIZACIONES DE ESTE ARTÍCULO:
– Diciembre 2021: Nuevos links gracias a tus comentarios, nuevo punto de vista sobre por qué prefiero empresas e inmuebles,

Tu Libertad Financiera
Es Posible

Únete a mi Lista Privada y recibe
mis «5 píldoras» mensuales + el «KIT» Independízate

Piensa en un 1 amigo a quien puede servirle este artículo.

Carlos Galán

Empecé a invertir con 15 años y me arrepiento de no haber empezado antes.
Después de arruinarme, empecé a invertir de forma simple e inteligente y escribí Independízate de Papá Estado.
Puedes leer mi historia aquí.