Capítulo 3: EXCUSAS para no invertir:

​Para preparar este eBook entrevisté a gente muy diversa en cuanto a edad, nivel académico y económico. La mayoría de ellos compartía una serie de patrones mentales y creencias que los llevaba a tomar decisiones poco acertadas de inversión. Esto se traducía en seis “excusas” muy claras para no invertir.

1. “Yo no invierto porque mira lo que le pasó a la gente; ¡invirtió sin tener ni idea y así le fue!”

La esencia de este argumento es muy sabia, totalmente acertada. Si no tienes ni pajolera idea, no te metas. No cedas ante los cantos de sirena de productos financieros que no entiendes ni ante los regodeos de amigos que están ganando un 10% anual “en un depósito sin riesgo” (que luego resultan ser preferentes con mucho riesgo).

Sin embargo, hay que ir un paso más allá. Si no sabes, ¡APRENDE! En esta guía, con esta filosofía u otra distinta y por otros medios (otros libros, foros, cursos…). Pero, POR FAVOR, aprende lo básico sobre el mundo del dinero. Es algo que, te guste o no, está presente en cada instante de tu vida. Pocas cosas van a incrementar tu calidad de vida más que adquirir una correcta cultura financiera y, sobre todo, utilizarla: ACCIÓN. De nada sirve tener todo el conocimiento si no lo aplicas y te beneficias de él.

2. “Yo ya tengo mi propia profesión. No tengo tiempo de informarme sobre esto. Para eso está mi asesor de BBVA/Banco Santander etc.”

Hoy en día ya no tienes una única profesión. Al menos tienes dos: la tuya propia y la de gestionar tu propio dinero. Y de hecho puedes “ganar” igual o más con la segunda. Tu asesor NO es tu amigo y no tenéis los mismos intereses. Así que, por tu bien, aprende a manejar tu dinero.

O en otras palabras: sabes hacer un huevo frito, ¿verdad? Y también utilizas el ordenador, el móvil, la televisión etc. Me juego una mano a que no eres cocinero. Y tampoco eres ingeniero informático. Y sin embargo, sabes lo suficiente como para beneficiarte de los avances. Este tema es exactamente igual: NO HACE FALTA SER UN EXPERTO para ocuparte de tu dinero.

3. “Yo no invierto porque no lo necesito. Tengo dinero suficiente. Estoy contento con mi depósito al 1%”

MENTIRA, y de las GORDAS. Si tienes dinero suficiente, ¿por qué sigues trabajando? O, ¿por qué trabajas tanto? ¿No te gustaría poder jubilarte 10 años antes? ¿No te gustaría poder viajar más?

En general, un depósito te va a dar lo mismo que la inflación, o algo menos. Vas a mantener (o perder ligeramente) tu poder adquisitivo. Esto es muy conservador. Entiendo que un abuelito de 80 años tenga todo su dinero en depósitos. Pero tú no te puedes permitir esto. Así de simple.

Tener un conocimiento mínimo sobre inversión te va a permitir ganarle 4 ó 5 puntos porcentuales anuales a la inflación (suponiendo un rendimiento medio de la bolsa de un 8% e inflación media del 3%) y esto, después de 30-40 años, es una diferencia abismal. Estamos hablando de poder jubilarte 10-15 años antes o de trabajar la mitad. Estamos hablando de cientos de miles de euros (y muy probablemente de millones). Sí, sí, has leído bien. Millones de euros. Demasiado premio como para no tomarse el tiempo de aprender.

Un ejemplo práctico: Supón que tienes 1.000 euros en tu cuenta. Te debates entre invertirlo en un depósito al 3% o en un fondo de bolsa (rentabilidad esperada media del 8% anual).

Veamos qué pasa al cabo de 40 años:

 
Al cabo de 5 años, la diferencia es pequeña (algo más de 200 euros, un 20%). Tras 10 y 20 años se va ampliando la brecha. Pero, mira lo que ocurre después de 40 años. El INTERÉS COMPUESTO despliega todo su poder y, si hubieras invertido en bolsa, tendrías 20.115 euros, 20 veces MÁS que la inversión inicial de 1.000 euros. Y, más importante, tendrás 6,4 veces MÁS dinero que quien eligió la conservadora opción del depósito. ¡20.115 euros frente a 3.167 euros! Parece mentira, ¿verdad? Está a tu alcance. Únicamente necesitas tiempo y, sobre todo, EMPEZAR. Ayer era el día perfecto. Hoy es el segundo mejor día para empezar.

Esto son, “únicamente”, 1.000 euros invertidos puntualmente. Imagínate lo que puedes hacer destinando una cantidad (por ejemplo 100 ó 200 ó 500 euros) TODOS los meses de tu vida. Pues, como te decía, MILLONES de euros si esperas el tiempo necesario (más sobre esto en el capítulo 5).


4. “Todo esto suena muy bien pero la gente pierde en bolsa y yo no quiero perder dinero.”

Entiendo tu preocupación. ¿Por qué pierde “la gente” en bolsa?

Por tres motivos principales:

1) Quienes pierden no tienen un plan. Van a la deriva, cambiando su estrategia varias veces a lo largo del año. No tienen disciplina. Leen la prensa, ven la recomendación de un “experto” y se creen los próximos gurús, más listos que nadie.

2) Actúan sólo en el corto plazo e irracionalmente: compran unas acciones y, si les va bien, las venden a los dos meses tras ganar un mísero 10%. Pero cuando pierden, mantienen las pérdidas hasta que son demasiado dolorosas y acaban perdiendo entre un 50% y un 95%.

3) Quieren forrarse en un par de meses. Dar el pelotazo.

Todo esto lo sé de primera mano, porque yo he cometido exactamente estos errores y es el caso típico de quien se aficiona a la bolsa (el mayor casino del mundo para quien no la utiliza correctamente). Tuve que perder el 95% de mi dinero para empezar a enterarme de cómo funciona este mundillo.

Pero… te voy a contar un secreto: si tienes un plan (el que te propongo, por ejemplo) e inviertes a largo plazo (20 años como mínimo), es casi IMPOSIBLE que pierdas dinero en bolsa. Esto no me lo estoy inventando. Los datos están ahí. En ningún período de más de 10 años de la historia (ni siquiera aunque tengas la mala suerte de invertir en el punto más alto, justo antes de la explosión de una burbuja) se ha perdido dinero en bolsa (americana).

Fuente: Un paseo aleatorio por Wallstreet

¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que el tiempo “elimina” el riesgo de la bolsa (más sobre esto en el capítulo 4). Es decir, estamos ante un producto “garantizado a largo plazo”, pero con unas rentabilidades medias espectaculares (8% anual).

Fíjate en la tabla anterior, si hubieras invertido 100$ y esperado 25 años, habrías obtenido COMO MÍNIMO 675$, multiplicando por 7x tu inversión inicial. Eso en el peor de los casos. Y en el mejor período, en el mejor escenario, tus 100$ se habrían convertido en  5.332$, multiplicando por más de 50x la inversión inicial. Espectacular, ¿no crees?

5. “Soy JOVEN, quiero disfrutar de mi dinero AHORA.”

Exacto, ¡magnífico! Eso es exactamente lo que quiero transmitirte. Es justamente lo que yo pienso. Ser rico de verdad no depende sólo del dinero que tengas. Depende de que seas capaz de disfrutarlo. Y cuando eres joven se disfruta más, las cosas como son.

Y eso es precisamente lo que te propongo: calcula cuánto tienes que invertir para jubilarte tranquilo, automatízalo (haz de ello una factura más) y DEDÍCATE A DISFRUTAR con el resto. Sin ningún remordimiento. Sin preocuparte por tu jubilación. Todo lo que quede después de pagarte a ti mismo es 100% tuyo. Puedes gastarlo en cenas de 100 euros, en viajes extravagantes, donarlo o usarlo para empapelar tu dormitorio…¡lo que quieras! Con la seguridad de que has pagado la factura importante: la de tu futuro.

6) “Yo NO necesito invertir: ya contribuyo a la Seguridad Social para que me pague una pensión de jubilación"

Si estás convencido de que las arcas públicas serán capaces de soportar la demografía tan adversa que se nos viene encima y que la pensión que recibirás por parte del Estado será suficiente para ti, entonces, adelante: ¡gástatelo todo AHORA!

Pero… si por el contrario: tienes dudas sobre la sostenibilidad del sistema… O simplemente quieres ser INDEPENDIENTE de Papá Estado y poder jubilarte antes de la edad que te impongan… En ese caso, sigue leyendo.

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